Una ética del cuidado compartido

Uno de los eventos más dramáticos que nos ha traído la pandemia es que el tomar decisiones extraordinarias -debido a la escasez de recursos médicos- está empezando a tomar parte de la normalidad. En este contexto, la bioética es sumamente importante para ayudar a armar una reflexión.

La bioética, como disciplina, lo que hace es introducir la reflexión ética dentro de las discusiones técnicas. Estas discusiones no tienen solamente que ver con el cálculo de medios, ni se reducen a la posibilidad técnica de hacer algo, sino que toda decisión siempre implica una cuota de responsabilidad, un fondo ético y dilucidar cuales son los principios que tienen que fundamentar mi acción, y desde ahí se puede hacer un proceso deliberativo.

Sin embargo, este dilema de la “última cama” no solamente revela la insuficiencia de recursos médicos, sino que hace patente lo que ya mostró el movimiento de octubre, una gran falta estructural respecto a la garantía de derechos básicos, los cuales debería poder disfrutar nuestra sociedad.

En este contexto se desarrolla la interesante conversación entre Felipe Pozo y nuestro colega, el profesor Manuel Guerrero. Dejamos a todas y todos cordialmente invitados a ver la entrevista en el siguiente en enlace: